Primer capítulo del blog

Capítulo 1: El verano

Que maravilloso verano había pasado, lleno de días en la playa y con mis amigas todo el día. ¿A quien quiero engañar? Mi verano ha sido muy ...

viernes, 10 de octubre de 2014

Capítulo 5: La desaparición

La luz entra por la ventana, esa luz la da en toda la cara, es incómoda esa luz, hace que despierte, con dolor de cabeza. Se mira y no reconoce la habitación, no está en el apartamento, y encima está ligera de ropa. ¿Qué ha pasado? Ve su ropa a lo lejos, se levanta de la cama y se viste. De repente entra Manuel, que se queda a su lado observándola.

- ¿Qué tal ha dormido la bella durmiente?
- Muy bien, pero ¿qué hago aquí?¿qué ha pasado?
- ¿No te acuerdas? En la fiesta decidimos venir, nos pusimos un poco tontorrones y ya pasó lo que pasó.

La cara de Laura se volvió blanca como la pared, no podía creérselo, le había regalado lo más preciado, y para colmo no se acordaba, ya que tiene ciertas lagunas. Ella que se estaba reservando para su príncipe azul, pues la salió todo mal por desfasar una vez en su vida. Buscó su móvil sin mediar palabra y vio que eran las once de la mañana. Empezó a marcar y pidió un taxi.

- Mira me tengo que ir, las chicas estarán preocupadas.
- ¿Te vas ya? Quédate un ratito más y me demuestras tus habilidades.
- No sé como no se te cae la cara de vergüenza. No te quiero ver más en mi vida.

Bajó las escaleras corriendo, y salio por la puerta pitando a la calle, sin darse cuenta que se dejaba su móvil en la cama de Manuel. Y allí estaba el taxi ya, que la iba a llevar a un lugar seguro. Mientras que Laura cogía el taxi, sonó el despertador en el apartamento. Patricia y yo nos levantamos de las camas, y vamos corriendo a darnos los buenos días, pero nos percatamos que la cama de Laura no esta desecha. Buscamos por todo el apartamento y ni rastro. Preocupadas la llamamos, pero nada no nos lo cogía, era muy raro en ella. Pero de repente, se abre la puerta, y por ahí apareció nuestra querida amiga. Entraba llorando y salimos corriendo a su entrada. Nos lo empezó a contar lo que había pasado, pero era imposible entenderla, con la llorera que tenía. La llevamos un vaso de agua y la abanicamos, para que se pudiera tranquilizar. Al final, nos lo acabó contando, y nos quedamos impactadas. No sabíamos como reaccionar ni que hacer.

El día no había empezado de la mejor manera, pero después que si abracito de amigas, que si lo que pasó ha pasado y tocaba olvidar, que si amigas para siempre... al final decidimos ir a la playa. Allí estábamos en la playita, no había mucha gente, encontramos sitio en primera fila. Tomamos el sol, nos bañamos en la playa, hicimos mucho el tonto y sobre todo disfrutamos como niñas. Después de la mañana de playa, nos fuimos de cañas al chiringuito. Y por desgracia, alguien que no esperaban estaba allí. Manuel trabaja en ese chiringuito de camarero. Se las acercó, sacó un móvil, lo tiró en la mesa y sin venir a cuenta dejó una nota que ponía: 'la próxima vez en vez de dejar tu móvil deja una sonrisa'. Laura se levantó y fue directo a él, cómo podía tener tanta cara. Pero la paramos los pies, tenía que olvidar que existía ese chico.

La tarde fue también muy playera y de lo más normal. Por la noche decidimos poner una película, que elegimos 'Ocho apellidos vascos' para reírnos un poquito, e hicimos unas palomitas saladas. Nos acostamos pronto, había sido un día un poco agotador. Ese día cogimos los colchones y los pusimos en el salón, queríamos dormir juntas y darnos fuerzas.

Nadie se imaginaba que el cartero te pudiera cambiar tanto el día.


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